Esta familia llegó a Trujillo cuando su reconquista definitiva el 25 de Enero de 1232 haciendo su casa junto a la Puerta del Triunfo. Desconocemos los nombres de las tres primeras generaciones y creemos que la tercera fue Estefanía de Torres que casó con Ferranz Matheos Altamirano y su segundo hijo Gonzalo Hernández de Torres sigue este mayorazgo por los años 1335 con una tal María cuyos apellidos desconocemos.

Fueron padres de Diego González de Torres que casó con Estefanía González.. Tuvieron varios hijos pero fue Gonzalo Ferrández de Torres el mayorazgo, casó con Francisca Jiménez y en segundas nupcias con Catalina González, de la prinera nace Diego González de Torres que se entronca con una Añasco, Beatriz Martínez de la Puerta; Diego y Beatriz tuvieron a Gonzalo de Torres y cinco hijas, sabemos de María e Inés.

Gonzalo de Torres casó con Juana González Carrasco dando la vida a tres varones y dos hembras: García de Torres que se casa con Francisca Alonso Altamirano (heredera Altamirano), Diego de Torres que sigue el mayorazgo casandose con una hermana de Sancho de Bonilleja, de Juan Alonso de Bonilleja y de doña Francisca "la Gorda" que fuera mujer de Martín de Chaves "el Viejo".

Diego de Torres sigue el mayorazgo con una hermana de Sancho de Bonilleja, de Juan Alonso de Bonilleja y de doña Francisca "la Gorda" que fue mujer de Martín de Chaves "el Viejo". Diego y la Bonilleja fueron padres de Gonzalo de Torres que casado con Ana de Orellana tuvieron a Francisco de Torres que casó con Elvira Carvajal y tuvieron un Gonzalo de Torres padre con Ana Orellana de Francisco de Torres que en el siglo XVI vivía en este palacio fortaleza de la Puerta del Triunfo.

FUERON GENTE DE MUCHA FUERZA Y SOSIEGO (dicen las Crónicas de su tiempo).

DATOS PARA LA HISTORIA

El viejo edificio de esta familia estaba prácticamente derruido en la segunda mitad del siglo pasado y el solar fue comprado por la familia de Don Xavier de Salas. Para levantar el edificio que hoy vemos, compraron un palacio del siglo XV que había en Santa Cruz de la Sierra y desmontándolo piedra a piedra lo trasladaron a Trujillo edificando el palacio que hoy vemos.