Este alcázar tiene sus raíces viejas a flor de piel, su traza mozárabe de lo que sobreviven algunos lienzos, torreón y ventanitas adinteladas me hace pensar que fue el convento de la orden de caballeros de Turgellum en el siglo XII. Está perfectamente situado en el foro de la ciudad, junto a la Alberca romana, frente a la iglesia más antigua de la ciudad y no es casualidad que esté dedicada a la Vera Cruz. Entre la Alberca, este alcázar, los Bejaranos, Chaves Mendoza, Escobar y la Vera Cruz había una necrópolis romana cuya última estela la última vez que la vi estaba tirada en un rincón del patio del Ayuntamiento en Ruiz de Mendoza. Tapando la entrada de La Alberca hay un sarcófago antropomorfo perfectamente tallado en granito y suelto, es tardo romano y diría que paleocristiano. La torre de la Vera Cruz es muy primitiva, está separada de la iglesia y tiene puerta (adintelada) con escaleras a la calle por su cara Norte.

A mediados del siglo XV el hijo segundo y heredero del mayorazgo del comendador de Mérida frey Fernando Alonso de Orellana, García de Orellana; se casó con María de Sotomayor, señora de Chaucena y hermana del maestre de Alcántara frey Gutierre de Sotomayor que al fin y al cabo era tía de la mujer de Luís de Chaves el Viejo que sucede en la casa alcázar de la puerta de Santiago a su padre el comendador Fernando Alonso de Orellana.

García de Orellana y su mujer se fueron a vivir a este alcázar de La Alberca donde sigue el mayorazgo de Orellana la Vieja. Es muy posible que este monumento tan histórico estuviera en manos de la Orden de Alcántara como heredera que fue de los caballeros de Turgellum, y el maestre se la diera a su hermana y cuñado que la condicionan perfectamente. Allí vivirán varias generaciones de Orellana la Vieja: García y María, su hijo Juan de Orellana y María Baudona, Rodrigo de Orellana con Teresa Meneses, la nieta del conde de Oropesa e hija de Francisco Meneses el Santo...

Rodrigo de Orellana la Vieja y Teresa Meneses son padres de Juan de Orellana, Pedro Suárez de Toledo, Francisca de Orellana y María de la Cruz que se casó con Juan Pizarro de Aragón (primer marqués de San Juan de Piedras Albas). Aunque el mayorazgo lo hereda Juan de Orellana y descendencia, al final veremos como acaba en el primogénito de su hermano don Pedro Suárez de Toledo que ha instituido el propio Orellana Toledo, ello ocurre por decreto real del 8 de mayo de 1646; será entonces cuando el señorío de Orellana la Vieja recién convertido en marquesado lo traslade el Hijo de Pedro Suárez, Rodrigo de Orellana Toledo en su hijo Pedro Alonso de Toledo que se casó dos veces, la primera en 1592 con su prima hermana María Pizarro de Orellana pero la sucesión le viene de su segunda mujer María de Meneses, señora de Alconchel. Fue el II marqués de Orellana la Vieja y caballero de Santiago.

Pero volvamos a Rodrigo de Orellana la Vieja y Teresa Meneses que dejan el mayorazgo de Orellana la Vieja a su hijo Juan de Orellana que se casó con la hija de conde de Medellín, María Portocarrero, y de cuyo casorio nacen Rodrigo, Fernando, Catalina y Gabriel que sepamos; a Fernando y Gabriel les vemos en el testamento de su tío don Pedro Suárez de Toledo como primeras reservas en caso de que le falle la sucesión por sus hijos Rodrigo y Álvaro.

Hereda el mayorazgo Rodrigo de Orellana la Vieja que se había casado con la hija del comendador de Lobón Isabel de Aguilar. De este enlace nacen Juan que muere sin sucesión, María, Beatriz y Mencía de Orellana. María se casa con un gentilhome de la cámara de Felipe II de quienes nacen García de Orellana Figueroa que fuera comendador y de la cámara de Felipe III, murió sin hijos; el segundo es don Gómez de Orellana que sería obispo de Cádiz y Segovia; y finalmente tienen a Mencía de Orellana.

Mencía de Orellana se lleva el mayorazgo, se casó con Juan de Fonseca y tuvieron a Gonzalo de Orellana que muere en la guerra, Juan de Orellana que es sumiller en Cortina y a Pedro Rodríguez de Fonseca y Orellana que es quien hereda el señorío de Orellana la Vieja convirtiéndolo en marquesado pero como muere sin sucesión pilla el título como dijimos Rodrigo de Orellana Toledo.

Rodrigo de Orellana Toledo que marchó a la guerra de Portugal en 1580 y ya tenía tres hijos pequeños, debía de ser muy anciano cuando recibe el marquesado de Orellana la Vieja en 1646. Por estos tiempos dejarían de vivir en el palacio de La Alberca los Orellana la Vieja que ahora tendrán su sede y mayorazgo en el palacio de la Plaza Mayor que habría de llamarse de los marqueses de Orellana la Vieja.