Diego Hernández Pizarro se casó de segundas con Isabel García de Ávalos naciendo Sancho Pizarro, Juan Pizarro de Ávalos y Teresa Hernández Pizarro que será la visabuela de los Pizarro Conquistadores. Teresa Hernández Pizarro se casó con Fernando Alonso de Hinojosa cuyo abuelo Alvar Alonso de Hinojosa (1339-1449) fue un gran orador, dominaba el Derecho Civil, era procurador en Cortes por Trujillo y quien consiguió del rey Juan II el título de Ciudad; en 1435 era regidor y fue comisionado por el Rey para solventar ciertos problemas entre nobles de Badajoz, lo cumplió perfectamente. Su abuela Constanza Fernández Altamirano fue heredera de Juan Alfonso de Almaraz y aportó al matrimonio heredades en Logrosán, Casasola, La Baja, Ribilla, Torrecillas, Solanillas "y otras alinde de lo de Plasencia".
Fernando Alonso de Hinojosa mató a un Corajo que faltó la promesa dada a su prima hermana Sancha Alonso, veintisiete años después los Corajos juntos acabaron con él. Teresa se quedó viuda y su hijo Hernando Alonso Pizarro sigue con el apellido materno casandose con Isabel Rodríguez de Aguilar, construyendo casa extramuros que será la base de este palacio, son los padres de Gonzalo Pizarro Rodríguez de Aguilar (alias el Largo) que fue continuo de los Reyes Católicos, perdió un ojo en el sitio de Amaya además de engendrar a Francisco Pizarro González, el Gran Conquistador, dictó su último testamento en Pamplona. Sus hermanos fueron Diego Pizarro, Juan Pizarro se casó con Aldonza Hinojosa y murió en Perú (dejó un hijo en Trujillo que se llamó Diego Pizarro y de cuya descendencia hablaremos en el texto 02), Isabel y Gracia Pizarro; sin embargo don Clodoaldo defiende que solo tuvo una hermana que se llamó Estefanía de Vargas... y no fue tal sino cuñada, hermana de Isabel de Vargas.
LA LEYENDA HISTÓRICA
Dicen que la moza preñada por Gonzalo Pizarro cuyo resultado fue Francisco Pizarro en 1478, se llamaba Francisca González y era sirvienta en el convento de San Francisco el Real de la Coria; se conocieron en las visitas que este hacía a su anciana tía Beatriz Pizarro, medio pensionista en la clausura. Gonzalo Pizarro Rodríguez de Aguilar alias el Largo nació año atrás o adelante en 1447, engendrando a un montón de señoras.
Ventitres años después de nacer Francisco tiene con su esposa Isabel de Vargas a Hernando Pizarro de Vargas, Inés Rodríguez de Aguilar e Isabel de Vargas; su esposa muere en 1508. Con su amante María Alonso tuvo a Juan Pizarro en 1505 y a María de Aguilar que se ahogó en una charca, está enterrada en La Zarza (Conquista); con una señora desconocida a Francisca Rodríguez que terminó monja, y con María de Viedna tuvo a Gonzalo Pizarro el Mozo, Catalina Pizarro y a Graciana Pizarro que se casó con Álvaro de Hinojosa... aparecerán más.
Hizo casa extramuros, en la Plaza, y sobre ella edificará este palacio su hijo Hernando que a su vez y como veremos llegó a ser yerno de su hermano Francisco. La mayor parte de la fortuna de los Pizarro conquistadores fue a manos de Hernando Pizarro que acabó preso en el Castillo de la Mota por ajusticiar a Diego de Almagro en Perú y en Medina del Campo preñó a Isabel Mercado naciendo Francisca Pizarro Mercado unida con Francisco de Orellana Pizarro. Hernando se casó en Trujillo con su sobrina Francisca Pizarro Yupanqui el año 1552 iniciandose la construcción del palacio sobre las Carnicerías y la vieja casa paterna.
Con Francisca tiene a Juan Pizarro que muere, a Francisco Pizarro Pizarro que hereda, a Inés Pizarro y a dos monjas. El Concejo pleitea con ellos porque se resienten las Carnicerías con el peso del edificio, en la pugna y de parte del Ayuntamiento está Pedro Suárez de Toledo... es tal la pasión que levanta el asunto que Francisco Pizarro Pizarro le pega una puñalada al primogénito de Pedro Suárez de Toledo, Rodrigo Orellana... Finalmente el pleito lo ganó doña Francisca en Abril de 1580, muerto ya Hernando y teniendo que pagarles el Municipio 80.000 maravedises.
El mayorazgo lo sigue Francisco Pizarro Pizarro que fue Alférez Mayor de Trujillo y un poco macarra... el Concejo le obligó a cerrar dos ventanas que abrió en el lienzo Sur del Castillo, finalmente emigró a Madrid de político. El título de Marqués que Carlos I concediera a Francisco Pizarro fue reclamado por Juan Fernando Pizarro en 1622, el Consejo de Indias dictaminó favorablemente dándole a elegir el título de Marqués de cualquier lugar de España y eligió el de la Conquista, nuevo nombre de su lugar de La Zarza. En el siglo XVIII es restaurado el palacio por Manuel de Lara Churriguera y estuvo policromado.
MARQUESADO DE LA CONQUISTA
En la esquina del Palacio de la Conquista están las armas de Francisco Pizarro con el impresionante escudo que le concediera Carlos V completando el diseño su hijo Felipe II en Real Carta dada en Madrid el 13 de Octubre de 1578: Escudo cuartelado y entado en punta:
1º, de oro, con un aguila de sable coronada, que sostiene con cada garra una columna de piedra puestas verticalmente y enlazadas en su base con una cinta de plata que contiene el lema "Plus Ultra", en letras de sable.
2º, de sinople, con la ciudad del Cuzco, surmontada de una corona real de oro de la que pende una borla de gules "que el cacique Atabalina traía", y bordura de plata con esta leyenda en letras de sable: "Indefeso labor meo fidem prae oculis habens, tal comparavi divitias".
3º, la ciudad de Túmbez sobre una terrasa de sinople, con un león y un tigre que guardan su puerta principal y rodeada de algunas aguas de mar en las que están anclados dos navíos con las velas recogidas, y "por orla ciertas ovejas con un rótulo donde están escritas las letras siguientes: "Karoli Cesaris auspitio et labore, ingenio ae impensa Ducis Piçarro inventa el pacata".
4º, de plata, con un león rampante de oro que sostiene con las manos una F de gules.
5º, entado en punta, de gules, con el cacique Atabalipa, que tiene una borla de gules en la frente, abiertos los brazos y puesta cada mano sobre un cofre de oro. Bordura componada de siete piezas de gules y siete de sinople. Sobre cada pieza de gules, un cacique con sendas argollas al cuello con culaza, de uno en otro, una cadena de oro, y sobre las piezas de sinople una oveja blanca. Brochante sobre el todo un escusón de plata con un pino de sinople frutado de oro, dos osos de su color natural empinados al tronco del árbol y afrondados, y debajo de las patas de cada uno de ellos, un trozo de pizarra de su color.
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