Carlos IV aprobó dicho auto por Real Cédula Auxiliatoria de 8 de septiembre de 1802. En 1803, el párroco de San Andrés D. Francisco Nogales, solicita traslado de su parroquia a la iglesia de la Vera Cruz. En 1805 se le concede licencia para celebrar en la suprimida Parroquia de la Vera Cruz.. El traslado del culto de San Andrés durante treinta y un años a la iglesia de la suprimida de la Vera Cruz motivaría un trueque de títulos parroquiales en la segunda mitad del siglo XIX, aún en estudio.
En 1836 el culto de la parroquia de San Andrés que se realizaba en la Vera Cruz se traslada a San Francisco. En 1882 se lleva a cabo la demarcación territorial de las cinco parroquias existente aún en Trujillo, con la novedad de que la Parroquia de San Andrés es trasladada desde la iglesia de San Francisco a Belén.
A Principios del siglo XX Acedo dice de la iglesia de San Andrés, refiriéndose a la Vera Cruz, que conserva una capilla entierro de los condes de Altamirano, la memoria de Francisco de Loaisa y su mujer Doña Ana de Ulloa; la de Alonso González Carrasco, instituyendo una misa cantada todos los jueves al salir el Sol, y las memorias sepulcrales de María de Altamirano, mujer de García de Tapia, hija de Juan Alonso Altamirano; de Diego de Sanabria e Inés de Orellana; del honrado caballero Álvaro de Almaraz y su hija Doña Catalina; de Doña Beatriz de Paredes; de Ana González de Hinojosa y otras. Hay la tradición –termina Acedo- de que en el atrio de esta iglesia, bajo un álamo secular, que arrancaron, concertaron los Pizarro la importante expedición para la conquista del Perú. |