Virgen de la Victoria, Patrona de Trujillo
LOS TRASIEGOS DE UNA IMAGEN

El 21 de abril de 1531 el Concejo manda que se haga una capilla entre las dos torres principales del castillo con una bóbeda para que se ponga allí una imagen de la Virgen de la Victoria que será de piedra bien lucida y bien dorada. La imagen fue labrada este año por el maestro de cantería Diego Durán , el dorado y policromado fue realizado por Juan Notario y Pedro Torino.

La capilla fue ampliada por Sancho de Cabrera que colocó allí una estupenda reja, la obra se acabó en 1548. En 1583 Juan de Juanes perfeccionó la escultura de Diego Durán y el pintor Juan Sánchez doró y policromó la imagen en 1584. Dice J. Tena que a Juan de Juanes le pagaron ocho ducados y al decorador Juan Sánchez treinta y tres ducados. El Ayuntamiento puso el oro y la pintura.

A la capilla se accedía por una escalera de caracol que yo he llegado a conocer fuera de uso durante las obras de la capilla de 1951.

1847-1927

Con la llegada de los franceses en 1809 se oculta la imagen original de la que ya había una copia detrás de San Martín que llamaban nuestra señora de Reposo y de la que siempre he oído que era la auténtica virgen de la Victoria cosa imposible por su pequeño tamaño y no concordaba con las medidas que debía tener la imagen, las marcadas por el Ayuntamiento en el s. XVI.

La virgen original se la llevó cuando la francesada el Marqués de Albayda a su finca de Magasquilla camuflándola en su capilla particular como Nuestra Señora del Reposo. Los avatares políticos y la inestabilidad entre liberales y conservadores... no se vio manera de restaurar la tradición llevando de nuevo la imagen al Castillo.

Entre tanto la imagen en la capilla de Magasquilla llega a tener muchísimos fieles de las fincas de los alrededores y de La Cumbre, todos llevaban ofrendas a la Virgen del Reposo que debió hacer muchos milagros pues la capilla estaba a rebosar de ex-votos, por ello, cuando en 1854 el párroco de San Martín Don Francisco Reglado decide subir la virgen al Castillo y se encuentran con este problema de fervor popular, cualquiera se lleva la virgen de Magasquilla y como había pasado casi medio siglo desde que cesara el culto en Trujillo a La Victoria deciden hacer la nueva imagen y nadie se da cuenta. No hubo ninguna mala fe en el hecho y de paso le colocaron el nombre de Virgen del Reposo a la que hay detrás de San Martín para evitar contradicciones y todos contentos.

En 1906 el Estado vende el Castillo a placido Beato Pizarro pero imagino que aceptaría que se siguiese con la tradició del culto a la Virgen de la Victoria que siguió presidiendo la Ciudad desde su capilla un tanto dejada y ruinosa.

El Marqués de Albayda Don Jacinto Orellana y Avecía inicia la reparación de la capila que se inaugura en 1912, dice Tena que este año él vio la imagen policromada que se subiera al Castillo en 1854 pero que le pasaron la escoda perdiendo su policromía quedando tal y como la conocemos hoy. Pusieron un armazon de hierro con cristalera y una escalera nueva inutilizando la de caracol. La cristalera duró poco pues el viento se la cargó.

En 1924 el Ayuntamiento toma conciencia del castillo y solicita que sea declarado Monumento Historico lo cual se concede al año siguiente. En 1929 el Ayuntamiento compra el Castillo a Lucía Beato Tersol por 20.230 pesetas.

Dentro del tiempo de mi memoria he conocido la última reforma de la Capilla de la Victoria cuyas obras dieron comienzo en marzo de 1951 acabándose en diciembre del año siguiente, durante el tiempo que duraron las obras la imagen de la Virgen de la Victoria se bajó a la iglesia de Santiago juntamente con los bancos de la Capilla.

Durante estas obras se descubrió el arco de herradura de la puerta principal del Castillo del que se dice ser árabe pero yo pienso que es visigodo. El 30 de Junio de 1953 Pio XII concedía que se coronara la Virgen de la Victoria y el 18 de Octubre el nuncio del Papa Cicognani colocaba la corona de oro y brillantes sobre la cabeza de la imagen.